Escribe en Clarín en su edición electrónica. En la parte de "chimentos" del espectáculo o algo así... nada memorable. Suelo ver esa sección, es mi costado cholulo, al menos sus títulos, y como todo... tiene cosas buenas y cosas no tan buenas.
Pero hay algo que ocurre siempre que empiezo a leer allí una nota y me empieza a abrumar/aburrir: miro quién es el autor y, adivinemos... ¿quién es el autor, o la autora? Ella. Ja.
Bueno, es cierto que esa sección tiene solamente tres o cuatro periodistas, y no sería tan improbable que cada vez que una nota no me guste, ella fuera (¡fuera!) o fuese su autora.
Y por otro lado no escribe mal, todo lo contrario... Tiene sus recursos, estructuras, y hasta podría resultarme divertida... pero no. Me hincha las pelotas. Me aburre, me perturba, me marea, me molesta.
Una vez escribió pestes acerca de una mina, una mujer que ni me acuerdo quién era, pobrecita, pero a la que no le dejó centímetro cuadrado sin crítica. La mató. Que las siliconas, que el botox, que los hombres, que las otras mujeres, y que no sé qué muérdagos más... tanto que le mandé un mail diciéndole que por el tono y el texto, detrás de esa nota se debía esconder alguien a quien el sujeto (¿o debería decir "la sujeta"?) le producía una envidia incontinente.
Por supuesto que ni me contestó...
Y resulta que hoy... hoy se mandó una nota que nada que ver. Hoy no mató a ninguna mina. "Vivir con la duda" http://old.clarin.com/diario/2006/03/22/conexiones/t-01163266.htm
Y hoy nos mató a todos. Nos destrozó, nos desplumó, nos desarmó y nos dijo, ahora más claramente... "¿Ven? Esto que aquí ven, soy yo. Así. Así soy yo."
Y cómo cambian las cosas cuando enfocamos desde otro lugar...
miércoles, marzo 22, 2006
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